A veces en el camino, cuando todo parece perdido y el mundo se siente frío, solo un abrazo puede cambiar la perspectiva. Un abrazo que te reconforta de las cargas, que te recuerda en tu vulnerabilidad y te transmite una fuerza extraña. Es un acto lleno de fuerza que puede salvarte, no solo en la oscuridad, sino también en los momentos simples de